La batalla electoral en el PLD en Santiago está concluyendo con la novedad de que el alcalde Abel Martínez fue «muy discreto» y no promovió sus actividad proselitistas, mientras Fernando Rosa fue abierto y usó intensamente los medios de comunicación.
En el caso de la candidatura a senatorial, no hay dudas de que la salida al ruedo de la diputada Altagracia González obligó al senador Julio César Valentín a «apurar sus pasos» y neutralizó de manera significativa su accionar a favor de su pre-candidato Gonzalo Castillo.
Faltando apenas 4 días para las votaciones del domingo, se conoce que en horas de las noches el alcalde Martínez, que compite con Fernando por la candidatura a alcalde, anda «peinando» los barrios de la ciudad, con asopaos, caravanas, cenas y promesas diversas.
Sin embargo, su campaña es discreta, silenciosa y ni siquiera en las redes sociales aparecen detalles de sus actividades proselitistas. Su inversión en publicidad en los medios tradicionales es tímida y todavía hoy no acepta invitaciones a programas de entrevistas.
Nadie conoce sus propuestas en caso de retener la Alcaldía porque nada dice a los medios de comunicación. La gran expectativa es sobre «lo que hará Abel» horas antes de las votaciones del domingo, principalmente en movilización de recursos económicos.
La campaña electoral de Fernando Rosa, en cambio, ha sido abierta al público, con propuestas de solución a los diversos problemas del municipio, inversión en publicidad, gran activismo en las redes sociales y acudió a numerosas entrevistas en radio y televisión.
La mayoría de las actividades proselitistas de Fernando llegaron a los medios de comunicación y de manera particular, encabezó varios encuentros con comentaristas, camarógrafos, reporteros, cronistas deportivos, cronistas de arte, entre otros.
El senador Julio César Valentín, de su lado, privilegió las redes sociales para promover sus actividades, no hizo inversión en publicidad y fue tímido en entrevistas en los medios de comunicación, aunque sigue siendo un político de amplia cobertura informativa.
La decisión de los seguidores del ex-presidente Leonel Fernández de inscribir a la diputada Altagracia González como pre-candidata a senadora, neutralizó el accionar de Valentín y lo obligó a ser mas intenso y agresivo en su labor proselitista.
Si la diputada González no fuera pre-candidata a senadora, se da como un hecho que hoy Valentín fuera el coordinador de campaña de Gonzolo Castillo y se desplazara de manera holgada porque no tendría competencia interna.
La presencia de González ha obligado a Valentín, incluso, a ser cuidadoso en sectores y municipios con una gran presencia de seguidores del ex-presidente Fernández.
La pre-candidata Altagracia González, diputada por la Circunscripción Uno, ha librado una batalla electoral difícil. Sin embargo, hay que admitir que se ha empleado a fondo y ha logrado buena proyección.
Usa intensamente las redes sociales y muchas entrevistas en radio y televisión. Su obstáculo es que enfrenta un liderazgo como el de Valentín en el PLD, quien busca un tercer período como senador y duró dos como diputado.
En la campaña electoral de Valentín y Altagracia no existen muchas diferencias, contrario a lo que sucede en la competencia por la candidatura a alcalde de Santiago entre Fernando Rosa y Abel Martínez.