Los trabajos de construcción de la carretera Jacagua-Palo Alto tienen diez meses paralizados y apenas faltan ocho kilómetros pasa su terminación, lo que ha provocado el anuncio de protestas a partir del lunes en calles céntricas de Santiago.
El sacerdote Nino Ramos, campesinos y comunitarios de varias localidades de la cordillera Septentrional libran desde hace años una intensa lucha en busca de la construcción de esa carretera, la cual fue prometida por el presidente Danilo Medina.
El 30 de marzo del 2017, una comisión encabezada por el padre Nino fue recibida por el presidente Medina durante una visita a Santiago y, de acuerdo al religioso, el mandatario prometió que la carretera se iba a hacer «rápido y bien hecha».
Fue el ministro José Ramón Fadul (Monchi) que intervino para que el grupo encabezado por el padre Ramos hablara con el presidente Medina, luego de que se llevaran a cabo varias protestas en calles céntricas de la ciudad de Santiago.
En una intervención en el programa El Patrón de la Tarde, de 4:30 a 7:00 de la noche por la emisora La Bakana 105.9 FM, el sacerdote Nino Ramos reveló que: ahora «Monchi Fadul ni me levanta el teléfono».
El martes de esta semana el padre Nino y los campesinos y comunitarios de esas zonas de la cordillera Septentrional realizaron una rueda de prensa en el Santuario de la Altagracia (parroquia la Altagracia) para anunciar las nuevas protestas que realizarán.
De acuerdo al religioso, empiezan el próximo lunes con una marcha por calles céntricas de la ciudad que terminará en la Gobernación Provincial «y habrá diferentes tipos de protestas hasta lograr que se terminen los trabajos de construcción de la carretera».
«Iniciamos con esta caminata por Santiago que terminará en la Gobernación, pero prevemos que nuestras caminatas llegarán hasta a paralizar la autopista Duarte u otras actividades más fuertes como caminar hacia Santo Domingo», dice Ramos.
El padre Nino admite que no ha hablado con el senador Julio César Valentín sobre la demanda que hacen porque lo hizo directamente con el presidente Danilo Medina y fue un compromiso con el ex-ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo.
Aún así, el senador Valentín y la gobernadora de Santiago, Ana María Domínguez, deberían de intervenir en esas horas para tratar de evitar esas protestas que crean un gran desorden en el centro de la ciudad.
Al padre Nino Ramos se le conoce como un religioso que «no le teme a nada» cuando se lanza a las calles a protestar en reclamo de que se resuelva algún problema comunitario y en más de una ocasión ha sido maltratado físicamente por agentes policiales.