En el PLD el actual discurso de rechazo a alianzas electorales es absolutamente diferente a la realidad.
En privado, la verdad es que lo único que existe es una fuerte división de criterios sobre esos acuerdos electorales.
Un sector dirigencial que favorece un pacto con el PRM y otro que entiende que debe ser con Leonel y la Fuerza del Pueblo (FP).
Ya es muy reducido el grupo de dirigentes del PLD que mantiene una posición radical en contra de una alianza electoral en el 2028.
¿Quién quiere ser candidato a alcalde o a senador acudiendo en solitario y con clara desventaja a unos comicios?
Los datos que uno maneja, incluso, identifican el pacto electoral que favorecen encumbrados dirigentes del PLD.
Ya se citan con nombres y apellidos los que quieren la alianza con la FP y los que se inclinan por el PRM.
No importa, por ejemplo, que el PRM no pueda otorgarle una sola candidatura a alcalde porque en todas están sus dirigentes.
Los intereses en juego en el PLD son otros muy diferentes a candidaturas municipales o a senadurías.
La hora de publicar los nombres de altos dirigentes y la alianza que quieren, no está muy lejos.
Ese rechazo tajante a acuerdos electorales es únicamente mediático.









