Santiago de los Caballeros es la única plaza política importante del país que controla el PLD.
Su candidato presidencial, Abel Martínez, es precisamente el alcalde de la Ciudad Corazón.
Es, indudablemente, un hecho político histórico.
Abel, que ganó la Alcaldía en 2016, fue reelecto en el 2020 en un triunfo electoral en que incidió el apoyo de los seguidores del expresidente Leonel Fernández.
En los últimos tres años, el partido de Leonel, la Fuerza del Pueblo (FP), se ha fortalecido en detrimento del PLD, que se ha debilitado.
En el escenario político actual, a Abel Martínez se le presenta una situación verdaderamente difícil en Santiago.
Una encrucijada.
Si la FP lleva un candidato (a) a la Alcaldía y pierde, eso en nada afectaría al expresidente Fernández de cara a las elecciones presidenciales del año que viene.
Si es el PLD que pierde la plaza de Santiago, eso tendría un impacto fuertemente negativo para Abel y su candidatura a la presidencia de la República.
No se trata de que el PLD perdió en Santiago, sino de que su candidato presidencial fue incapaz de retener la importante plaza política.
No sería una derrota para el PLD, sino para Abel.









