La información de que el presidente Danilo Medina «paró en seco» la propuesta de reserva de candidaturas a senadurías, diputaciones y a alcaldías aparenta sepultó la alegría y satisfacción con que los propios danilistas y leonelistas recibieron «esa sugerencia».
Sin importar que fuera «anti-democrática y dañina», los danilistas en el Congreso Nacional y los Ayuntamientos «respiraron tranquilos» porque creían que la propuesta que se atribuye a los leonelistas sería «un hecho» y le resolvería «un tremendo problema».
Como la mayoría de senadores, diputados y alcaldes son de la corriente del presidente Medina en el PLD, ellos eran «los grandes beneficiados» de la propuesta de reserva de candidaturas que causó revuelo la pasada semana.
Los datos señalan que la mayoría de senadores y diputados danilistas fueron «consultados» en el Congreso Nacional y que dieron «el visto bueno» a la propuesta porque «no cogerían lucha ni gastarían millones de pesos» en las primarias abiertas del PLD el próximo 6 de octubre.
«El tema de la reserva de candidaturas fue tratado por el Comité Político en reunión previa a la Plenaria del Congreso Extraordinario, el pasado jueves a la 1:45 pm en el antiguo Hotel Lina», aclaró el secretario general, Reinaldo Pared Pérez, en medio del revuelo.
Días después escribió: «la dirección del PLD no puede dar a conocer la decisión sobre la reserva de candidaturas, porque el párrafo III del artículo 58 de la Ley de Partidos dispone que debe ser por lo menos 15 días antes de la apertura oficial de la precampaña».
Y finalmente Pared Pérez «arrojó luz»: «al escoger primarias abiertas para la selección de todas sus candidaturas, el PLD debe someter a todo al que aspire a ese método de elección».
Ese último twit del secretario general del PLD coincide con la opinión que se atribuye al presidente Medina durante una reunión-almuerzo con «sus» senadores y diputados en el club de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE).
De acuerdo a los datos, senadores y diputados salieron del encuentro con el presidente Medina desencantados y desilusionados porque querían que se reservaran sus candidaturas para no ir a primarias abiertas «a coger lucha» y a gastar millones de pesos «innecesariamente».
Sin embargo, es evidente que la decisión del jefe de Estado fue correcta porque en la mayoría de provincias y municipios hay cientos de sus seguidores aspirando a candidaturas congresuales y municipales, los cuales empezaron a protestar inmediatamente conocieron la propuesta de reserva de candidaturas.
En Santiago, por ejemplo, los danilistas «pegaron el grito al cielo» e hicieron público su rechazo a las reservas de candidaturas y reclamaron primarias abiertas para escoger el candidato a alcalde.
Aún así, hay que esperar la decisión del Comité Político del PLD para determinar si la propuesta de reserva de candidaturas congresuales y municipales «firmó con los carmelitas» o si la alegría vuelve a los rostros de los que serían beneficiados.
¿Está totalmente descartada la reserva de candidaturas o uno de los «famosos pactos» morados la impondrá de nuevo?. Hasta ahora el presidente Medina «la paró en seco» pero los días por venir serán cruciales en ese aspecto.