Diez mil efectivos militares van a las calles a cuidarnos durante la Semana Santa.
Estarán garantizando la seguridad ciudadana y el orden en el operativo oficial de la Semana Mayor.
Como la inmensa mayoría de la población se recoge en sus hogares y va a templos católicos, estará muy bien protegida.
¿Esos uniformados estarán con las caras pintadas? A ellos se suman 25 mil agentes de la Policía Nacional.
Los militares en las calles infunden temor y miedo, uno trata de distanciarse desde que los ve.
Únicamente son utilizados en situaciones de emergencias o excepcionales, que se supone no es el caso en Semana Santa.
Recordar que la prevención y la protección de la población son de las responsabilidades esenciales del gobierno.
Y como tenemos malos recuerdos de una Semana Santa en específico, siempre es bueno estar atentos.
Sin importar el miedo que nos provoquen, hay que preservar la tranquilidad y los militares son duros en ese aspecto.
Lo que no está claro es si el orden público está en peligro.









