Los que están en el poder siempre tratarán de desmontar las protestas de sectores de la población.
Es lo que está ocurriendo ahora con el rechazo en las calles a la explotación minera en la Cordillera Septentrional.
Casi siempre se acude al mismo discurso ridículo: que hay intereses políticos de oposición detrás de esos reclamos.
Atribuyen actualmente al partido Fuerza del Pueblo (FP) estar dirigiendo esas protestas de sacerdotes, ecologistas y comunitarios.
La misma payasada de siempre porque hasta los mismos voceros del gobierno conocen muy bien a varios de esos sacerdotes.
Saben que no es verdad que religiosos como Nino Ramos se dejan manipular por intereses políticos, sean de oposición o del gobierno.
Conocen que algunos de esos sacerdotes encabezaron protestas en contra de los gobiernos de Balaguer, Leonel, Hipólito y Danilo.
Y además, saben que el PRM se benefició muy bien de muchos de esos reclamos públicos de religiosos como Nino Ramos.
Intentan politizar desde los medios de comunicación el rechazo a la explotación minera, porque no tienen argumentos para justificar lo que está ocurriendo.
Son tres empresas privadas que tienen en intensa labor de exploración en decenas de comunidades de la Cordillera Septentrional.
Será bien difícil debilitar esas protestas con ese pobre discurso.









